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EL CASINO DE ROCAFORT. CUANDO LA VERDAD REAL ES CUESTIONADA POR LA JUDICIAL. ¿Es posible que un hecho incuestionable como es el nivel de protección del edificio modernista que albergó la “Sociedad de Cultura y Trabajo” en la II República, sea cuestionado por un juzgado?
Sí, es posible. Y no porque la juzgadora no mantenga como principio fundamental de su actuación el ser justa. No, no es eso. La resoluciones judiciales -lamentablemente en demasiadas ocasiones- se basan en la capacidad de los “actores” en acomodar con cierta racionalidad una serie de consideraciones jurídicas adobadas con informes “técnicos” a los que, como en este caso, al nacer de una Administración pública local, se les presupone la fiabilidad de su contenido por el principio de legalidad que debe presidir sus actuaciones... (Comenta el artículo en el blog Rocafort 2007 )
Pero, ¿y si ocurriera que en esos informes se maquillaran descaradamente no sólo la objetividad, sino la propia verdad administrativa? Sí, podría ser que con esa actuación se llevara al equívoco a quien en definitiva “conoce” del problema a través de los papeles que obran en sus diligencias. Y en eso estamos . Conozco perfectamente y sin ningún género de dudas que la protección del vigente PGOU para el antiguo Casino es NIVEL 1, y que nunca se ha modificado.
Viví como concejal de Urbanismo de Rocafort la confusión que se planteaba porque no constaba grafiada en los planos la protección aprobada para algunos edificios singulares, y era adecuado ajustar el dibujo de los planos al texto legal de la protección. Y eso fue lo que se hizo un tiempo después. Nada más. Es falso pues que se aprobara expediente alguno para la modificación del nivel de protección del Casino. Es falso. Y eso lo sabemos todos aquí, también el actual alcalde de Rocafort Sebastián Bosch, quien entonces como concejal del PP en la oposición, apoyó las alegaciones que presentó la entonces propietaria contra la protección de ese mismo edificio (alegaciones que no prosperaron).
Y si esto ocurre, ¿qué hacemos los ciudadanos que luchamos ayer por un Estado de Derecho, y que hoy seguimos defendiéndolo con la misma firmeza de entonces? Seguir confiando y esperar. Esperar pacientemente a que se requiera toda la documentación oficial para que se despejen las “posibles interpretaciones”, y la verdad real sea también la verdad judicial. Esperar, esperar pacientemente a que en algún momento de esta lamentable historia, la propia justicia determine sobre quien desde una atribución de “arquitecto municipal” (no es siquiera contratado no figura en la plantilla de personal), se permite nada menos que “maquillar” informes oficiales, haciendo desaparecer de los mismos la prohibición de la edificación de nueva planta, quizá porque sabe que aun si fuera “protección 2”-que no es el caso-,seguirían estando prohibidas las obras de nueva planta ; quien tergiversa la realidad cuando en la memoria de su proyecto de construcción del edificio de tres plantas afirma que ese proyecto se redacta al amparo del PGOU de 1989 que otorga al Casino un nivel 2 de protección. No es la primera vez, ni lamentablemente será la última, en que determinadas connivencias se han abierto a la luz pública pese al oscurantismo manipulador en el que intentan protegerse. Tiempo al tiempo. Pero de momento un edificio singular y especialmente protegido está en peligro, y eso es y será historia. Enric Peris i Vidal Ex-vicepresidente de la Diputación de Valencia |